domingo, 21 de noviembre de 2010

REVOLUCION MEXICANA


La Revolución Mexicana fue un conflicto armado, iniciado el 20 de noviembre de 1910.

 Históricamente, suele ser referido como el acontecimiento político y social más importante del siglo XX en México.



Los antecedentes del conflicto se remontan a la situación de México bajo el Porfiriato
 Desde 1876 el general oaxaqueño Porfirio Díaz encabezó el ejercicio del poder en el país de manera dictatorial.

 La situación se prolongó por 34 años, durante los cuales México experimentó un notable crecimiento económico y estabilidad política.

 Estos logros se realizaron con altos costos económicos y sociales, que pagaron los estratos menos favorecidos de la sociedad y la oposición política al régimen de Díaz.



 Durante la primera década del siglo XX estallaron varias crisis en diversas esferas de la vida nacional, que reflejaban el creciente descontento de algunos sectores con el Porfiriato.

Cuando Díaz aseguró en una entrevista que se retiraría al finalizar su mandato sin buscar la reelección, la situación política comenzó a agitarse.

La oposición al gobierno cobró relevancia ante la postura manifestada por Díaz.


 En ese contexto, Francisco I. Madero realizó diversas giras en el país con miras a formar un partido político que eligiera a sus candidatos en una asamblea nacional y compitiera en las elecciones.

 Díaz lanzó una nueva candidatura a la presidencia y Madero fue arrestado en San Luis Potosí por sedición. Durante su estancia en la cárcel se llevaron a cabo las elecciones que dieron el triunfo a Díaz.

Madero logró escapar de la prisión estatal y huyó a los Estados Unidos.



 Desde San Antonio proclamó el Plan de San Luis, que llamaba a tomar las armas contra el gobierno de Díaz el 20 de noviembre de 1910.

 El conflicto armado tuvo lugar en primera instancia al norte del país y posteriormente se expandió a otras partes del territorio nacional.

Una vez que los sublevados ocuparon Ciudad Juárez  chihuahua , Porfirio Díaz presentó su renuncia y se exilió en Francia.



En 1911 se realizaron nuevas elecciones donde resultó electo Madero.

 Desde el comienzo de su mandato tuvo diferencias con otros líderes revolucionarios, que provocaron el levantamiento de Emiliano Zapata y Pascual Orozco contra el gobierno maderista.

 En 1913 un movimiento contrarrevolucionario, encabezado por Félix Díaz, Bernardo Reyes y Victoriano Huerta, dio un golpe de Estado.

El levantamiento militar, conocido como Decena Trágica, terminó con el asesinato de Madero, su hermano Gustavo y el vicepresidente Pino Suárez.



Huerta asumió la presidencia, lo que ocasionó la reacción de varios jefes revolucionarios como Venustiano Carranza y Francisco Villa.

 Tras poco más de un año de lucha, y después de la ocupación estadounidense de Veracruz, Huerta renunció a la presidencia y huyó del país.

A partir de ese suceso se profundizaron las diferencias entre las facciones que habían luchado contra Huerta, lo que desencadenó nuevos conflictos.



 Carranza, jefe de la Revolución de acuerdo con el Plan de Guadalupe, convocó a todas las fuerzas a la Convención de Aguascalientes para nombrar un líder único.

 En esa reunión Eulalio Gutiérrez fue designado presidente del país, pero las hostilidades reiniciaron cuando Carranza desconoció el acuerdo.

Después de derrotar a la Convención, los constitucionalistas pudieron iniciar trabajos para la redacción de una nueva constitución y llevar a Carranza a la presidencia en 1917.

 La lucha entre facciones estaba lejos de concluir. En el reacomodo de las fuerzas fueron asesinados los principales jefes revolucionarios: Zapata en 1919, Carranza en 1920, Villa en 1923, y Obregón en 1928. 



Para esta edad, Díaz era diputado federal y ya había participado en dos guerras, a saber: Revolución de Ayutla y Guerra de Reforma.

Porfirio Díaz, un mestizo oaxaqueño que se destacó en los ejércitos liberales combatiendo contra grupos conservadores y que participó en la Intervención Francesa, había asumido la presidencia desde 1876 tras el triunfo de la rebelión de Tuxtepec, y para el final de su séptimo mandato, en 1910, había mantenido una dictadura de 34 años.
Durante los últimos años de su gobierno Díaz gozó de poca credibilidad y sus opositores se iban incrementando  debido a que se padecieron diversas crisis simultáneas en todos los ámbitos: social, político, económico y cultural.


Durante la Colonia muchos pueblos pudieron conservar algunas propiedades comunales, llamadas de forma genérica.
La Ley Lerdo de 1856 declaró baldías las propiedades corporativas, particularmente las de la Iglesia y las comunidades indígenas.
Entre 1889 y 1890 el gobierno de Díaz dispuso que las tierras comunales se hicieran parcelables.
 Los nuevos propietarios, no acostumbrados a la propiedad privada, fueron estafados por particulares o funcionarios.

 Como resultado mucha de la población indígena se vio sin posesión de tierras, teniendo que emplearse en las haciendas cercanas.
 Otra serie de leyes de deslinde de los años 1863, 1883 y 1894, en las que una parcela sin su respectivo título podía considerarse como terreno baldío, propició que aquellos que tuvieran los recursos necesarios se hicieran con grandes porciones de tierra.
Para 1910 menos del 1% de las familias en México poseían o controlaban cerca del 85% de las tierras cultivables.

 Los pueblos, donde se albergaba el 51% de la población rural, contaban con tan sólo pequeñas porciones de tierra y la mayor parte de ella dependían de las haciendas vecinas.
 Además, las leyes y la situación nacional favorecía a los hacendados, pues eran los únicos con acceso a créditos y a proyectos de irrigación por ejemplo.
 Por su parte, los pequeños pueblos y agricultores independientes se veían obligados a pagar altísimos impuestos.
 Esta situación afectó grandemente a la economía agrícola, pues las haciendas tenías grandes porciones sin cultivar y eran menos productivas que las propiedades menores.

El punto de partida del proceso revolucionario fueron las declaraciones realizadas por el presidente Díaz al periodista estadounidense Creelman en 1908, en las que afirmaba que el pueblo mexicano ya estaba maduro para la democracia y que él no deseaba continuar en el poder.
Comenzó en el país una intensa actividad política y ese mismo año apareció el libro La sucesión presidencial en 1910, escrito por Francisco Ignacio Madero, que se convirtió en el manifiesto político de los grupos de oposición a la dictadura: las clases medias, los campesinos y los obreros, contrarios a la reelección de Díaz para un nuevo mandato presidencial, pero también opuestos a las costumbres aristocráticas y al afrancesamiento dominante, a la política económica del colonialismo capitalista y a la falta de libertades políticas bajo el régimen dictatorial.


 En mayo del mismo año se produjo en Morelos la insurrección de Emiliano Zapata al frente de los campesinos, que ocuparon las tierras en demanda de una reforma agraria.
Díaz fue reelegido para un séptimo mandato y Madero intentó negociar con él para obtener la vicepresidencia de la República, pero fue encarcelado por el dictador en Monterrey el 6 de junio, aunque poco después obtuvo la libertad y escapó a San Antonio .

El 15 de octubre de 1910, Madero y sus colaboradores acordaron el Plan de San Luis, que llamó a la insurrección general y que logró el apoyo de los campesinos al incluir en el punto tercero algunas propuestas de solución al problema agrario.
 El 20 de noviembre produjo la insurrección de Francisco  Villa y Pascual Orozco en Chihuahua, pronto secundada en Puebla, Coahuila y Durango.
En enero de 1911 los hermanos Flores Magón se alzaron en la Baja California y los hermanos Figueroa en Guerrero.


Pese al fracaso de Casas Grandes, en marzo de ese mismo año, el 10 de mayo los revolucionarios ocuparon Ciudad Juárez, donde se firmó el tratado por el que se acordaba la dimisión de Díaz, que salió del país el 26 de mayo siguiente, y el nombramiento como presidente provisional del antiguo colaborador de la dictadura, Francisco León de la Barra, que conservó a los funcionarios y militares adictos a Díaz.

jueves, 18 de noviembre de 2010

MÉXICO CONTEMPORÁNEO.

A partir de 1910 a la fecha se ha denominado el México contemporáneo, inicia con la Revolución Mexicana, sobre la cual aún hay discusiones acerca de la fecha de su término e incluso se habla de varias revoluciones, pero como convención se ha tomado 1917 con el triunfo del constitucionalismo.

 Aun así en los siguientes años se darán algunos levantamientos de lucha por el poder a cargo de Obregón y de la Huerta.



Esta época también comprende los periodos del Maximato, el Cardenismo y el Priísmo
En 1920, cuando llegó a la presidencia, Álvaro Obregón tenía 40 años.

 Había sido agricultor en Sonora. Al inicio de la lucha se integró a las filas del Ejército Constitucionalista, donde fue uno de los más brillantes militares.



Como político, buscó la alianza con los trabajadores y con los antiguos zapatitas.

 La tarea más importante de su gobierno, hasta 1924, fue poner en marcha la reconstrucción del país y buscar la unidad nacional.


Era necesario reparar lo que estaba destruido. Y cumplir con lo que la revolución había ofrecido a los mexicanos,
 Para ello comenzó a expropiarse latifundios y a repartirse tierras a los campesinos que no las tenían.



 Se fijaron salarios mínimos, horarios de trabajo y condiciones de seguridad en las minas y fábricas. Se apoyó a los obreros para que pudieran organizar los primeros sindicatos.

Durante el gobierno de Obregón hubo otra revolución, tan intensa como la armada, pero más hermosa y difícil: una revolución en la educación y en las artes, a la que se llamó revolución Cultural.

En el siglo XX el petróleo ha sido un recurso esencial para los transportes, las industrias y la producción de electricidad.

 Del petróleo se obtienen combustibles, plásticos y muchos otros productos.



 En el subsuelo de México existen enormes yacimientos de petróleo, y las primeras compañías que los explotaron fueron estadounidenses e inglesas, que trabajaban en beneficio propio y de sus países.


 A partir de Madero, los gobiernos mexicanos trataron en vano de limitar el poder de estas compañías extranjeras.

Después de la primera Guerra Mundial en 1914-19180  la demanda por petróleo aumentó de manera importante, pues fue evidente que los países debían tener suficientes reservas de petróleo para sus transportes sus industrias y su seguridad nacional. Muchas naciones hicieron lo necesario para controlar su petróleo.



Las compañías extranjeras se esforzaban por no pagar los impuestos que señalaba la ley  y no querían mejorar los salarios de sus trabajadores mexicanos, que eran muy inferiores a los de los trabajadores extranjeros.

Los obreros mexicanos finalmente se fueron a huelga; tras estudiar el asunto, la Suprema Corte de Justicia decidió que el aumento que pedían era justo y ordenó que se les concediera.
Sin embargo, las compañías petroleras no obedecieron a la Corte, y entonces el presidente Cárdenas decidió expropiarlas.

 Lo anunció el 18 de marzo de 1938, y las compañías extranjeras tuvieron que venderle a México su maquinaria, sus pozos, sus refinerías.

Las diversas compañías se fundieron en una sola, dirigida por el gobierno, que se llama Petróleos Mexicanos  “PEMEX”.   


 
El gobierno estadounidense, interesado en mantener buenas relaciones con México, pues había el peligro de que estallara una gran guerra en Europa, aceptó la decisión del presidente Cárdenas.


 
 Sin embargo, México tuvo que resistir que por un tiempo ningún país quisiera comprarle petróleo ni plata.

 Las compañías petroleras exigieron que el pago por la expropiación fuera de inmediato.

La decisión del presidente Cárdenas se vio respaldada por los mexicanos, que cooperaron con entusiasmo para reunir el dinero que hacía falta para pagar la expropiación.

 Los trabajadores petroleros realizaron auténticas hazañas para no suspender la producción y para sustituir de un día para otro a los técnicos extranjeros, que salieron del país.



 
Hay países que consideran que los recursos naturales deben ser explotados bajo el control de la propia nación, para que los beneficios sean primordialmente para sus habitantes.


 
Mientras tanto, la crisis europea culminó en la segunda Guerra Mundial. En 1939, Alemania invadió Polonia y el año siguiente Francia.

En 1941, Italia y Japón se unieron a Alemania los tres países que  formaban parte del Eje.

 Alemania atacó a la Unión Soviética, y los japoneses bombardearon la base estadounidense de Pearl Harbor, con lo cual los Estados Unidos entraron a la segunda Guerra Mundial del lado de los Aliados  como : Inglaterra, Francia, la Unión Soviética y todos los demás países, excepto los del Eje.

En 1942, tras el hundimiento de tres barcos mexicanos por submarinos alemanes, México declaró la guerra a los países del Eje y envió a la lucha el Escuadrón 201, formado por aviones militares.



 
 El conflicto terminaría en 1945, con la derrota de Alemania y el lanzamiento por los Estados Unidos de bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

La mayor parte de los años de la Segunda Guerra Mundial la vivió México bajo la presidencia de Manuel Ávila Camacho desde 1940 a 1946.

 Al iniciarse este conflicto, muchos artículos manufacturados comenzaron a escasear en México, porque los países industrializados se hallaban en guerra y toda su producción industrial estaba dirigida a sastifacer las necesidades militares.

 La industrialización produjo grandes cambios en la economía mexicana. También el mundo cambió.

Se fue haciendo cada vez más interdependiente; es decir, cada día fue siendo más importante para cualquier país lo que sucediera en los demás.


 
 Con estos cambios, hubo alzas de precios en muchos productos.

Para reducir el alza de precios y de salarios, el gobierno comenzó a gastar menos y a frenar el aumento de los sueldos a los trabajadores.

 Con esto los costos se estabilizaron, las finanzas del gobierno mejoraron y la economía comenzó a crecer con muy poca inflación; es decir, sin que se hiciera circular más dinero y los precios estuvieran aumentando continuamente.

 Por casi veinte años el gobierno de México sostuvo con buenos resultados este plan económico, que se llamó desarrollo estabilizador.


 
El desarrollo estabilizador se puso en práctica durante la presidencia de Adolfo Ruiz Cortines de 1952 a 1958 .
 Su sucesor fue Adolfo López Mateos en 1958 a 1964,  cuyo gobierno tuvo que hacer frente a dos conflictos laborales graves: el movimiento de los maestros y la huelga de los ferrocarrileros en 1959.

López Mateos nacionalizó la industria eléctrica, creó la Comisión Nacional para los Libros de Texto Gratuitos y completó la nacionalización de los ferrocarriles, que había comenzado desde tiempos de Porfirio Díaz.

Al concluir este periodo presidencial, en 1964, el país llevaba más de treinta años de estabilidad política y crecimiento económico.


 
No habían faltado problemas: entre otros, elecciones discutidas, corrupción, inflación, desigualdad en la repartición de la riqueza, falta de escuelas, injusticia, necesidad de mayor apoyo al campo.

Pero la estabilidad y el crecimiento de México eran ejemplares en América Latina.

México se estaba transformando en una sociedad urbana; es decir, cada vez más gente vivía en las ciudades, que crecían con un ritmo vertiginoso. Había trabajo y educación.

 La esperanza de vida de los mexicanos había aumentado.



 
Seguía habiendo pobreza, pero una parte muy importante de los mexicanos había progresado.

En nuestro país todavía existen muchos problemas graves, pero sin duda la vida ha mejorado.

El México de hoy, el país en que vivimos, es el resultado de las luchas y los esfuerzos de nuestros antepasados.



 
Gracias a esta estabilidad, en el país floreció la cultura. En 1934 se termina en la capital el Palacio de Bellas Artes, comenzado durante el Porfiriato.

 Alberga desde entonces los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional, fundada en 1928 por el compositor Carlos Chávez, así como exposiciones y funciones de ópera, teatro y danza.

En 1931 se filmó la primera película sonora y en los cuarenta, las películas que dieron a esa década la fama de época de oro del cine mexicano y lanzaron al estrellato, entre otros, a María Félix, Dolores del Río, Pedro Armendáriz y Cantinflas.



 
En la literatura se escribió de un modo nuevo sobre México. Comenzando los treinta, el grupo de los contemporáneos trajo a México las ideas más avanzadas de los artistas europeos.

 En 1947 se publicó Al filo del agua, de Agustín Yánez y, en 1955, Pedro Páramo del también jalisciense Juan Rulfo, novelas que marcan el inicio de nuestras actuales letras.

También hubo una nueva oleada de reflexión sobre nuestra identidad.

Samuel Ramos y Octavio Paz, entre otros, escribieron acerca del mexicano.



 
En la pintura, el muralismo cedió el paso a otras formas de expresar la realidad.

En los años cincuenta, las ciudades experimentaron tal crecimiento que fue necesario planificar su expansión.

Se construyeron los primeros multifamiliares y las primeras vías rápidas en la ciudad de México.

A principios de los años sesenta, el país que nos legó la revolución se había transformado casi en el México que conocemos hoy.

Actualmente el país esta atravesando por una serie de cambios, que a corto plazo modificaran su fisonomía política y social, sin embargo a continuación se intentara dar un breve resumen sobre su situación reciente y actual.


 
Teniendo en cuenta el inmenso mosaico cultura y los diversos cambios sociales que ha sufrido México, los cuales han sido tratados en los capítulos anteriores, resulta un poco complicado como en todos los análisis de sociedades, abarcar no solo el estado actual por medio de porcentajes sobre la población, el PIB, la alfabetización, los principales medios productivos , ya que si bien estas son importantes para darnos un marco de referencia, dejan fuera otros puntos de gran importancia, aún así a continuación se da una reseña del México Contemporáneo.

En las elecciones presidenciales del 2 de julio de 2006 participaron más personas de las que se esperaba que iban a participar.

 En estas elecciones ganó el candidato del Partido Acción Nacional (PAN) Felipe Calderón Hinojosa por un estrecho margen, lo que originó inconformidad por parte de los seguidores del candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Andrés Manuel López Obrador.



 
 No sólo el estrecho margen de las cifras oficiales de la elección, sino la realización de una campaña electoral considerada como campaña negra o negativa trajo como consecuencia una fuerte división entre los ciudadanos.

 El Tribunal Federal Electoral, desestimó las inconformidades presentadas y el 1 de diciembre de 2006 tomó la presidencia el candidato del PAN, a partir de esa fecha no se han podido realizar los consensos políticos necesarios para enfrentar los graves problemas del país que sufre un estancamiento de su desarrollo económico que ha perdurado por varios años, trayendo como consecuencia el incremento de los índices de pobreza y de inseguridad pública.

martes, 16 de noviembre de 2010

PORFIRIATO

Porfiriato es el período de 34 años en el que el ejercicio del poder en México estuvo bajo control de Porfirio Díaz.

 

Este período comprende de 1876 al término del gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada a mayo de 1911 cuando Díaz renunció a la presidencia por la Revolución encabezada por Francisco I. Madero, Francisco Villa, Emiliano Zapata y los hermanos Flores Magón.

 El Porfiriato fue un periodo que provocó grandes desigualdades entre la población mexicana y generó estabilidad económica y política al costo de la concentración de la riqueza en un pequeño grupo y la supresión de numerosas libertades civiles.

Presintiendo que el presidente Lerdo de Tejada intentaría reelegirse Porfirio Díaz volvió a levantarse en armas.



 Formado en las Luchas por la Reforma y contra la intervención extranjera Díaz gozaba de gran prestigio entre los militares y de renombre en los círculos políticos del país.

 Con el triunfo del Plan de Tuxtepec, el cual lo llevó a la Presidencia de México para gobernar el periodo que comprende de 1876 a 1911 con un breve intermedio durante el gobierno de Manuel González.

En los 31 años del Porfiriato se construyeron en México más de 19 000 kilómetros de vías férreas con la inversión extranjera el país quedó comunicado por la red telegráfica se realizaron inversiones de capital extranjero y se impulsó la industria nacional.



A partir de 1893 se sanearon las finanzas  se mejoró el crédito nacional y se alcanzó gran confianza en el exterior y se organizó el sistema bancario que se invalidó durante la década de 1940 en el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río.

En este periodo se continuó el esfuerzo iniciado con Manuel González por superar la educación en todos sus niveles hombres de la talla de Joaquín Baranda, Ezequiel Chávez, Enrique Rébsamen, Ignacio Manuel Altamirano y Justo Sierra Méndez le dieron lustre a este proceso que incluyó desde los jardines de niños hasta la educación superior, pasando por la formación de maestros.

Aunque Porfirio Díaz reiteraba que ya el país se encontraba listo para la democracia, realmente nunca quiso dejar el poder y en 1910, a la edad de 80 años, presentó su candidatura para una nueva reelección, la cual fue rechazada por el público obrero.



Ante estos hechos, Francisco I. Madero convocó a la rebelión, la cual surgió el 20 de noviembre de ese año, y terminó con la entrada triunfal a la ciudad, derrotando al dictador.

Chihuahua fue el principal escenario de las derrotas porfiristas ya que Pancho Villa y Pascual Orozco conquistaron Ciudad Guerrero Mal Paso venció en la batalla de Casas Grandes, Chihuahua y la toma de Ciudad Juárez, por el Sur, Emiliano Zapata al frente de sus tropas campesinas, amagaban la capital y derrotaron en Cuautla el 5to.

 Regimiento de Oro el mejor batallón del ejército federal aunque irrelevantes en el plano militar, fueron las batallas que facilitaron el camino de los revolucionarios hacia la victoria contra la dictadura.

Habiendo tenido esos fracasos en el terreno militar y otros en el plano de las negociaciones, Díaz prefirió renunciar a la presidencia y abandonó el país en mayo de 1911.



Durante el gobierno del general Porfirio Díaz se dio un giro en la actividad política nacional, puesto que alrededor de cuatrocientos años  Mesoamérica, el Virreinato de Nueva España y las primeras décadas del México Independiente  los gobernantes llevaron la administración pública con un claro sentido militar, y sus acciones estuvieron enfocadas a fortalecer al ejército en turno.
Sin embargo, a raíz del comienzo de la segunda presidencia de Díaz, en 1884, se dio un vuelco que permitió a la política mexicana centrarse desde un ángulo más civil.
 En esta fotografía aparece el presidente Díaz en 1902, ataviado con ropa civil.

Luego que Laredo abandonó la presidencia, Porfirio Díaz se hizo del poder y para darle legalidad a su Gobierno, dejó el mando a Juan N. Méndez que convoco a Elecciones.
 Porfirio Díaz resulto triunfante a en los comicios y, a partir del 5 de Mayo de 1877, empezó a dominar paulatinamente el escenario político mexicano.


 Para tal efecto:
1.    Reformó la Constitución para prohibir la reelección inmediata.
2.    Utilizo contra gavilleros y ladrones la ya famosa " ley fuga" y a sus enemigos políticos les aplicó el sistema de "mátalos en caliente".
3.    Logró el reconocimiento de su gobierno por parte de los Estados Unidos y reanudo relaciones oficiales con Belga, Alemania, Italia, Francia, España e Inglaterra.
4.    Estableció un sistema centralista con apariencia de Federal.



Para el gobierno el periodo 1880-84 Porfirio Díaz apoyó la candidatura a la presidencia de su compadre Manuel González.
 Éste que resultó triunfador en las elecciones, continuo la obra iniciada por aquel consolidando su ferroviaria hasta comunicar la cuidad de México con los Estados Unidos y establecer la primera institución de crédito oficial El Banco Nacional Mexicano.
No obstante los logros alcanzados en su administración a González se le acuso de corrupción de haber puesto en circulación las monedas de níquel y de reconocer la deuda Inglesa tan desventajosa para México.


 Esto acarreo un enorme desprestigio al final de su mandato, en que también se promulgo la Ley de Deslinde y Colonización de terrenos Baldíos.
La segunda administración de Porfirio Díaz 1884-88 se inicio en momentos difíciles no solo desde el punto de vista económico sino que también en el aspecto político.
 Para afrontar lo anterior  se suspendió el pago de la deuda interna y se reconoció la duda inglesa al mismo tiempo que se establecía una política de conciliación con destacados miembros de diferentes grupos sociales, al igual que con los altos jerarcas eclesiásticos.


También en este periodo se origino la Guerra de Yaqui 1885-1909 en la que los habitantes de la región lucharon por mantenerse independientes de gobierno de centro  murió en prisión el ladrón generoso Chucho El Roto 1885 el general Trinidad García de la Cadena opositor político de Porfirio Díaz  fue asesinado1886 se reformo la constitución para permitir la reelección inmediata  1887 se empezó a celebrando el año nuevo 1887-1888 y perdió la vida el Celebre bandolero Heraclito Bernal 1888.


En el tercer periodo presidencial 1888-1892  Díaz consolido su poder con base a los éxitos alcanzados en el segunda  la conservación de la paz del sepulcro, decían sus opositores y la conquista de prosperidad sin embargo el los últimos años de este cuatrienio la popularidad del presiente se vio amenazada por una crisis financiera que puso en peligro la tan ponderada prosperidad  la pérdida general de las cosechas ocasionadas por las terribles sequías y la depreciación de la plata en los mercados mundiales factores que a su vez generaron la devaluación del peso mexicano.
 En 1870 el peso y el dólar se intercambiaba a la par el 1890 un peso por 87 dólares y el 1894 un peso por 51 dólares.


Como consecuencia de los anteriores, el cuarto periodo de Porfirio Díaz 1892-96  se inicio en condiciones de aguda crisis económica que afectaba directamente a lo social y repercutía en el ámbito político. Por fortuna, en 1893 José Ives Limantour se hizo cargo de la Secretaría de Hacienda y logro superar la crisis, circunstancias que favoreció la reelección de Porfirio Díaz para su quinto periodo presidencial  desde 1896-1900
 Limantour organizaría también el sistema bancario mediante la Ley General de Instituciones de Crédito 1897.


A partir de 1896, la reelección de Díaz fue indefinida cada cuatro años hubo elecciones y en cada una de ellas resulto electo "El Caudillo Necesario".
Con el porfirismo la economía mexicana entro en la fase capitalista y sus diferentes áreas de producción fueron incorporadas en mayor o menor medida al sistema económico de los países industrializados.

Comercio las potencias mundiales de la etapa del porfiriato habían llegado a una nueva etapa del capitalismo: el imperialismo.
La llamada segunda revolución industrial generó un aumento importante en la siderurgia, los transportes y la electrificación, haciendo más agudas las necesidades de materias primas industriales, alimentos, carbón y petróleo, mercados para los nuevos y numerosos productos, así como la salida para los fuertes capitales.


 Eso condujo a una nueva división internacional del trabajo.
 El desarrollo de las exportaciones mexicanas y el de un mercado interno mexicano estuvieron ligados estrechamente.
 Conforme crecían las exportaciones, aumentaba la demanda de los productos.
Con el progreso del sistema ferroviario se abarataban los costos del transporte, y esto fue positivo para el crecimiento de las transacciones interiores.

 Industria el desarrollo industrial durante el porfiriato se vio favorecido por varios factores: la construcción dé las vías de ferrocarril, la creación de un mercado interno más amplio e integrado, el aumento de la población y la inversión extranjera.
 Hasta 1890 la presencia de grandes compañías extranjeras dotadas de maquinaria y técnicas de producción y administración modernas le dieron un vigoroso impulso a la industria.
Crecieron en forma importante las industrias textiles, de calzado, peletera, bebidas, papel, vitivinícola, productora de azúcar y alimenticia.


 Experimentaron también un avance importante las industrias fabricantes de cemento, siderurgia  y química.
 Debido al crecimiento industrial en ciudades como México puebla Orizaba, monterrey, Guadalajara  se inició consecuentemente la aparición del proletariado industria se integraba por peones cuya situación era mala castigos  descuentos  largas jornadas  no tenían sindicatos prestaciones ni derechos laborales  al igual que en las haciendas existían tiendas de raya en las fábricas.
 La mayor parte del capital extranjero invertido en la industria era francés 53.2% colocado sobre todo en textiles le seguían Alemania los estados unidos e Inglaterra sin embargo no puede hacerse a un lado la importancia del capital nacional en la industria